



HA NACIDO UNA ESTRELLA
Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Daniel 12:3
Por el año 1.989 Dios le habló al pastor Antonio Ruiz diciéndole que lo llamaba a restaurar la obra de Dios y a pastorearla.
Una mañana despertó repitiendo mentalmente y de forma insistente palabras que se hallaban en el libro de Ezequiel y en el libro de Hageo. Sin entender el por qué, con gran emoción y quebrantamiento de espíritu, estuvo varias semanas tratando de entender cuál sería exactamente el significado de aquellas palabras y su trascendencia. Nunca antes había tenido una expriencia tan sobrenatural como aquélla y trataba de entender en su corazón la forma de poner en práctica esas palabras.
Estaba en ello cuando, otro día, mientras escuchaba una predicación, interiormente oyó otra vez otras palabras que le decían que tenía que ponerse en marcha inmediatamente.
Para Antonio, esas experiencias fueron tan impactantes que se puso enfermo y por dos o tres dias tuvo agujetas por todo el cuerpo, como si por muchas horas hubiese estado corriendo o practicando deporte sin descanso.
A raíz de aquellas viviencias, Antonio y su esposa Mary comenzaron a orar intensamente para que Dios les dirigiese lo más claramente posible.
Corría Mayo del año 1.990 cuando Dios dio la promesa a Mary Matarín, pastora de la iglesia Esmirna, de que al cabo de un año recibiría un hijo. Ella creyó en su corazón que Dios le estaba hablando de una iglesia. Y así fue, exactamente un año después, la iglesia Esmirna era una realidad.
A partir de esa promesa, los pastores fundadores, Antonio Ruiz y Mary Matarín, comenzaron a evangelizar en la barriada de Torresana, Terrassa. Tenían claro que si debían fundar una iglesia, tendrían que hacerlo evangelizando. Dios les dio una primicia, una mujer viuda, Flora. Ella abrió su hogar para el Señor, junto con su madre y su hijo, que tambien vivían allí. Además, se cuidaban de Felisa, una señora que vivía en Matadepera.
Esmirna no fue fundada para alcanzar a personas que ya eran cristianas, sino a personas perdidas que andaban "como ovejas sin pastor", por eso nunca se acercaron a ninguna iglesia para atraer a los que ya tenían congregación, pues como está escrito verdaderamente, "la mies es mucha".
Durante ese año, 1.990, los pastores junto con sus dos hijos, Tony Ruiz y Jonathán Ruiz, se reunian en su propio hogar junto a Francisco Ruiz, su esposa Mª Rosa Elías y su hija Naiara Ruiz.
En aquellos días, llamó a su casa Mati Sanchiz, una hermana cristiana que conocían, que ahora llevaba tiempo sin iglesia. A partir de ese momento se añadieron: Mati Sanchiz, su esposo Benji Gálvez, Montse Sanchiz, hermana de Mati y David Garrido, novio de Montse. Días después se agregaron también Pedro Luján y Luci Pons, que eran novios.
Estos fueron los principios de la iglesia Esmirna. Fue para finales de mayo de 1.991 cuando se decidió hacer las reuniones en el local de la imprenta que el pastor Antonio tenía, porque tomaron la decision de unirse a la iglesia también Juan de Dios Matarín, su esposa María Expósito y su hija Elisabeth Matarín.
Dieciséis personas comenzaron a congregarse en aquella imprenta, en la calle Martín Díez de Terrassa. Y fue allí, entre máquinas y olor a tinta donde domingo tras domingo la iglesia adoraba a Dios y compartía su palabra. Poco a poco Dios fue agregando más personas.
Para el mes de Septiembre de 1.991 se reunían unas treinta personas. El local se quedó pequeño, y fue el 14 de Septiembre de 1.991 cuando se inauguró el nuevo local de alquiler en la Avenida África 95, en Terrassa. Un local donde Dios nos bendijo y nos dio crecimiento, tanto espiritual como numérico. Para fin de año ya nos estábamos reuniendo cuarenta y cinco personas. Fue allí donde pasamos las pruebas más duras pero siempre vimos la mano de Dios haciéndonos madurar y confirmándonos como iglesia.
En el año 1.995 la iglesia tuvo que mudarse de local, ya que no nos renovaron el contrato, y Dios nos prometió llevarnos a un lugar de más luz. Y así fue, nos trasladamos al local de la calle Pi i Margall 195, un local 4 veces más grande y muy cerca del centro de la ciudad. Tras el proceso de adecuación y reforma inauguramos el local un 29 de Julio del 1.995, con gran gozo y alegría.
En esta nueva etapa de la iglesia tuvimos más crecimiento y poco a poco se fueron desarrollando los ministerios. Dios nos dio la oportunidad de poder colaborar con el ministerio de Radio Televisión Amistad, primeramente en radio y más tarde en televisión, con un programa semanal, que aún hoy realizamos.
Pasados 10 años, Dios nos quiso sacar de allí y, de nuevo, no nos renovaron el contrato de alquiler. Así que volvimos a vivir el proceso de un nuevo traslado. Tras muchas peripecias, Dios nos llevó al local donde actualmente nos reunimos, en calle San Sebastián 203, un local precioso dos veces más grande que el anterior, donde hemos podido seguir creciendo y desarrollando nuestra labor en la ciudad. Fue el 24 de Julio de 2005 cuando nos comenzamos a reunir en el nuevo local, el cual, a fecha de enero de 2.008, se nos empieza a quedar pequeño, pues tenemos una asistencia regular de doscientas personas aproximadamente.
No sabemos lo que Dios tiene preparado para la iglesia Esmirna, no somos una iglesia perfecta ni nos consideramos los mejores, pero sabemos que Dios tiene planes para nosotros y que, junto a las demás iglesias de la ciudad, nos usará para cumplir sus propósitos en este tiempo que nos ha tocado vivir.
La iglesia Esmirna es una iglesia comprometida con Cristo, que trata de ser fiel al llamado de la adoración a Dios, el compañerismo, el discipulado, el ministerio y el evangelismo.
Somos parte de la familia de Dios, y hay cuatro cosas que esencialmente nos mantienen unidos: Nuestra Salvacion, es decir, Cristo y todo lo que Él ha hecho por la iglesia. Nuestra razón de ser, que responde a la pregunta ¿por qué existimos como iglesia?. Nuestra estrategia, que responde a la pregunta ¿cómo lograr nuestro propósito?, y nuestra estructura, que responde a la pregunta ¿cuándo y dónde cumpliremos nuestro propósito?
¡Oramos para que esto sea así cada día y que el llamado de Dios sea cumplido!
Así sea.
